Trabajo Antropología - El papel cultural de los valores.

Trabajo fin de asignatura.

Extracto del documento

EL PAPEL CULTURAL

DE LOS VALORES

Iker Huarte Osinalde

2º Periodismo

Grupo A

Fundamentos de Antropología II

Universidad de Navarra2

ÍNDICE

1. INTRODUCCIÓN ………………………………... 3

2. LA VIDA LOGRADA .………………………….... 4

2.1. Hábitos y virtudes ………………………….. 5

2.2. La libertad ………………………………….. 7

2.3. Saber vivir ………………………………….. 8

3. VALORES MALENTENDIDOS …………………. 9

3.1. El placer; el propio yo ………………………10

3.2. El amor …………………………………….. 11

3.3. El éxito …………………………………….. 12

4. VIVIR EN MEDIO DEL MUNDO ………………. 13

5. CONCLUSIÓN …………………………………… 15

6. BIBLIOGRAFÍA ………………………………….. 17

(…)

El hombre pasa por ser la criatura más inteligente sobre la tierra, totalmente

diferente al resto de animales. Tal vez, más que diferente, habría que decir superior pero

hay casos en los que esta afirmación no parece poder ser comprobada. La superioridad

del hombre radica en las facultades que tenemos y de las que los animales carecen. En

este grupo podrían meterse dones como la inteligencia, la capacidad de reflexión y

razonamiento, la bondad, la generosidad y, por encima de todo, la libertad y la voluntad.

El nombre que da título a esta reflexión, El papel cultural de los valores, intenta

reflejar la importancia que tienen los valores, no solo las virtudes, en la sociedad en

común, ya no hablamos de hombres tomados desde un punto de vista individual (…)

Sin duda, considero que en la sociedad en la que nos encontramos es imposible que

encontremos a alguien que sea un perfecto modelo de comportamiento. Los cristianos sí

que podemos seguir el ejemplo en todo de Jesucristo, perfecto Dios y perfecto Hombre,

ya que no habrá nadie más perfecto que Él. Para el resto de personas, la solución será

seguir los pasos de los cristianos y fijarse en el espejo de Jesucristo o, si no están a favor

de la religión cristiana, intentar adquirir en la medida de sus posibilidades las virtudes

que les hagan llegar a ser buenas personas.

(…)

De los tres libros que he analizado a la hora de realizar esta reflexión, el título de La

abolición del hombre y, especialmente, La vida lograda, me parecen totalmente

acertados. Me detengo a desarrollar brevemente el segundo. Alejandro Llano, a quien

conozco personalmente, da en el clavo cuando titula su libro de esa forma.

(…)

2. LA VIDA LOGRADA

Como ya he dicho en la introducción, la obra del profesor Llano, además se ser

magnífica, posee un nombre que encaja a la perfección con el tema a tratar: la vida

lograda. Sólo analizándolo desde un enfoque muy general se aprecia la relevancia del

concepto. Una vida que nos ha sido dada pero en la que trabajamos para que no sea

vacua, banal, carente de sentido, sino que buscamos un desarrollo en nuestra existencia

que implique un esfuerzo por nuestra parte para alcanzar unos objetivos que pueden

perfeccionarnos. La vida lograda, como bien dice Llano, es un empeño que se realiza en

primera persona, que no está sometida a reglas de tipo técnico, que requiere reflexión,

esfuerzo y creatividad, que otros lo han intentado primero y sus experiencias son

ilustrativas, especialmente para evitar los errores más comunes.

(…)

2.1. Hábitos y virtudes

En este epígrafe, englobado dentro del capítulo de “La vida lograda”, no pretendo

hacer una enumeración de cualidades que todo el mundo debería tener porque cada

persona es diferente y lo que a uno le viene bien a otro puede que no.

(…)

2.2. La libertad

La libertad es una facultad esencial en el ser humano. No es una virtud, tal y como

muchos la identifican, sino que es algo que le viene incorporado al hombre, es un don que

Dios nos concedió en el principio y que no se nos puede arrebatar. Nadie tiene el derecho

de quitársela a otra persona porque está dentro de una serie de derechos inalienables.

(…)

La libertad también se puede ver como una elección. Cuanto más elige uno, es más

libre. La capacidad de decisión y discernimiento proceden directamente de la libertad de

la que gozamos. Al ejercitar más esta facultad nos estamos perfeccionando a nosotros

mismos y no nos enclaustramos, dejándonos llevar por la inercia de la monotonía de los

días, sino que las decisiones las tomamos nosotros, configurándonos en todo momento.

Esto tiene bastante relación con el tema del obrar por virtud tratado con anterioridad. Esa

autoconfiguración de la que antes hablábamos cuando hacíamos las cosas por virtud y no

por deber se refleja también cuando cada uno toma el mando de su vida y no se deja

arrastrar por corrientes que en muchas ocasiones son peligrosas y poco recomendadas.

Esa libertad de elección es propia del ser humano y toda la sociedad debería entenderlo

así, de forma que nadie tratara de imponer algo al resto por encima de la voluntad

personal.

(…)

Un primer punto interesante es el de la naturalidad. No hay motivo para cambiar de

comportamiento dependiendo de las personas con las que estemos. Una cosa es que ante

determinadas autoridades se exija un mínimo de formalismo, pero a lo que yo me refiero

es que no podemos tener caretas que nos diferencien cuando estemos delante de nuestros

padres, amigos, en clase o con la novia. Uno debe ser tal y como es siempre y, si a

alguien no le gusta, que se aguante. La naturalidad debe ser algo espontáneo, que no

requiera ningún esfuerzo.

(…)

3.1. El placer; el propio yo

El placer es una de las facultades humanas peor entendida en la actualidad y desde

siempre. Al hablar de placer se entiende a partir de un significado de beneficio personal,

de egoísmo al buscar una satisfacción que no afecte a otros más que a mí. El problema no

es la forma de entender el placer que tienen algunos sino la búsqueda desmesurada que

hacen de él.

La búsqueda del placer no puede anteponerse a ninguna otra cosa. Si este es el primer

motivo para realizar una acción eso no perfecciona a nadie. El placer debe ser un

complemento que llegue a través de realizar una acción con la que se busca otra

motivación.

(…)

3.2. El amor

En relación con el placer, también podemos hablar sobre el amor, un sentimiento a

partir del cual, el hombre busca la unión con otra persona. Buscar esa unión por el propio

placer es algo totalmente contranatural. En primer lugar, eso ya no sería amor, porque ahí

no hay ni unión ni hay nada. Eso es una duplicación de uno mismo, buscar en ese otro

algo que me haga sentir mejor a mí, con independencia de lo que pueda sentir él. Amar a

otra persona es una de las cosas más maravillosas que el hombre puede experimentar en

la vida. No me refiero únicamente al amor de noviazgo, que algún día llegará a su

plenitud con el matrimonio, sino que hablo de un tipo de amor más cercano, posible para

todo el mundo, que es la amistad. Antes que nada, quiero dejar claro que la amistad es un

proceso que requiere mucho tiempo.

(…)

3.3. El éxito

El éxito no es un valor malentendido como tal, sino que el problema que tiene es las

consecuencias que acarrea un éxito mal asimilado. Obviamente, a todo hombre le gusta

triunfar en la vida y, si además ese éxito es reconocido por el resto, mucho mejor.

(…)

4. VIVIR EN MEDIO DEL MUNDO

Puede que este cuarto punto sea similar al anteriormente desarrollado que hablaba del

propio yo, pero creo que aún se puede aportar algo de contenido a esta idea. El hombre,

como vengo diciendo desde que empecé este ensayo, está hecho para vivir en sociedad.

No hay forma de entender a una persona que viva sin tener en cuenta para nada al resto

(…)

5. CONCLUSIÓN

Cuando empecé este ensayo, sinceramente, no sabía dónde iba a acabar. Ahora

tampoco lo tengo muy claro, lo único que sé es que he tratado de plasmar sobre el papel

lo que representan para mí los valores en una sociedad. Al leer los tres libros que se

proponían para realizar este ensayo, es decir, La vida lograda, La ética de la

autenticidad, y La abolición del hombre, se me abrieron nuevas vías de organización de

mis ideas.

(…)

Gracias a esto también podemos seguir nuestros sueños e ideales, ya sea los que he

expuesto aquí de llegar a una sociedad mejor o de tener el trabajo soñado, da igual. Si

fuéramos como animales, nos limitaríamos a existir y a merodear por el mundo sin un

objetivo concreto. Afortunadamente, nuestra existencia va mucho más allá de todo esto.

(…)