Tema 1.- Arquitectura del Quattrocento (siglo XV).

En este tema se abordan las figuras de Brunelleschi o Alberti entre otros, y se da una visión general de su contribución y de la arquitectura italiana en este período. Estos apuntes pueden resultar de ayuda para todos aquellos interesados en la materia, y los que cursen la asignatura de Historia del Arte en el Bachiller y en diversos grados universitarios. LA CALIDAD ESTÁ GARANTIZADA CON LA OBTENCIÓN DE UNA MATRÍCULA DE HONOR CON ELLOS,

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I.- Introducción a la arquitectura renacentista
Es obligado señalar que encontramos un fenómeno curioso e importante durante el siglo XV, y es que las formas antiguas o a lo romano, recuperadas en forma de recreaciones clásicas, aparecen antes pintadas y esculpidas, es decir en las artes plásticas, que recreadas en la arquitectura.
Los arquitectos de esta época, comenzarán a estudiar los edificios romanos (para posteriormente recrearlos) basándose en varias fuentes, como el análisis de los edificios existentes, como por ejemplo los de Roma (el Foro, el Panteón, etc.), como por ejemplo, haría Brunelleschi en la Ciudad Eterna. Por otra parte, se difunden fuentes teóricas de la arquitectura romana, como el Tratado de Vitrubio, que es reediado por Jonnes Sulpitius de Verali en 1492, que supondrá la creación de nuevos tratados y una fuente de inspiración para la arquitectura y la pintura. A su vez, algunos arquitectos, también se inspiraran en la pintura, ya que obras, como la Trinidad de Masaccio, presentan el uso de la profundidad y un estilo renacentista más o menos renacentista.
En este proceso creativo, jugará un papel muy importante el concepto de “ciudad ideal”, que surge de las penurias de las urbes medievales, y que surge bajo la consigna de crear un mejor urbanismo y nuevas distribuciones, basadas en las ciudades clásicas, para conseguir un espacio en el que el hombre pudiera desarrollarse plenamente. Se recupera pues de esta forma el deseo por recuperar y explotar la disciplina urbanística. Muchos autores escriben pues hablando de ellas, pero pocos las plasman, destaca el caso de Fracesco di Giorgio Martini (1439-1502), que configura un tratado inspirado en los clásicos, pero lo ilustra, uno de estos grabados daría lugar al cuadro de la Ciudad Ideal, que se muestra en el Palacio Ducal de Urbino, y donde podemos ver el interés por aplicar la simetría, la geometría, el orden, la recuperación de las plantas centralizadas, para crear nuevos espacios urbanos, más limpios y cómodos. Así se muestran diferentes situaciones en las que los arquitectos se inspiran en el arte antiguo romano.
El Auge de la arquitectura civil, que es heredado de la Baja Edad Media, hace que se aumente la creación de palacios intramuros, cuyo ejemplo más destacado sería el Palazzo Medicci Ricardi (1444 a 1460), que ocupaban manzanas enteras y alejaban a familias tipo clan (padres, hijos, nietos, amantes, personas afines a la familia…).
Además se configura el denominado concepto del “espacio renacentista” que se trata de un espacio cúbico en el que se sitúa el espectador y en el que se desarrollan diferentes perspectivas. Esto se basa en unidades y módulos, obtenidos del estudio de las ruinas romanas. Además, el redescubrimiento de los estudios sobre matemáticas de Euclides de Megara (Alejandría, 525-565), hizo que se aplicaran algunas de sus ideas. Es obligado recalcar el papel aquí, del monje, Lucca Pacioli, amigo de Leonardo Da Vinci, y quien se preocupó por investigar en los campos de la matemática, la geografía y la perspectiva, entre su producción, destaca De divina proportione, escrito en la ciudad de Milán entre 1496 y 1498, que se trata de un estudio sobre la proporción áurea o sección dorada, que se basa, en Euclides y Vitrubio, y que asienta las proporciones para las obras renacentista (tras este estudio, algunas de las obras más famosas de este período, como la Última Cena de Da Vinci, la incorporarán...