Comentario al artículo "Moral y Derecho".

Breve comentario crítico al artículo de José Antonio Doral García "Moral y Derecho"

Extracto del documento

Ignacio Granado Fernández de la Pradilla 6º Derecho y L.A.D.E.


DEONTOLOGÍA JURÍDICA Y PRÁCTICA FORENSE


COMENTARIO CRÍTICO DEL ARTÍCULO DE

DORAL GARCÍA, José Antonio, “Moral y Derecho” en VV. AA. Ética de las profesiones jurídicas. Estudios sobre Deontología, UCAM-AEDOS, Murcia, 2003.


El artículo del profesor José Antonio Doral García, Catedrático de Derecho Civil en la Universidad de Navarra, aborda el clásico tema de las relaciones entre Derecho y Moral. Como se deduce de la lectura de sus primeras páginas, el objetivo que pretende el autor no es ofrecer una nueva exposición teórica, dentro del debate sobre las interacciones entre estos dos órdenes, sino presentar críticamente las cuestiones que actualmente centran este debate, ilustrándolo con ejemplos tomados de la vida jurídica, en especial del Derecho Civil.

Formalmente, el artículo se divide en trece apartados, el primero de los cuales se dedica a la introducción y el último a las conclusiones. A lo largo de los once apartados restantes, el profesor Doral desarrolla de forma amplia y coherente las relaciones entre Moral y Derecho. La división en apartados y subapartados facilita la lectura del artículo, aunque, desde nuestro punto de vista, una ordenación más sistemática, que indicara claramente las grandes partes en las que se divide el artículo, aclarase la relación entre los apartados y el contenido que se va a tratar en cada uno de ellos, podría haber facilitado más la comprensión del texto, sin necesidad de alterar el contenido del mismo.

No obstante, el autor logra transmitir su mensaje de forma meridianamente clara y precisa, utilizando un lenguaje adecuado, técnico pero sin excesos, y apoyándose en una sólida teoría jurídica y moral, ilustrada con ejemplos muy ilustrativos y convincentes. En este comentario, comenzaremos por resumir brevemente el contenido del artículo para, después, poder hacer una valoración crítica del mismo que nos permita descubrir el mensaje que contiene.

1.- Resumen del artículo.

A) El artículo comienza con una amplia introducción que pretende presentar en toda su amplitud y complejidad el asunto que aborda. Parte de la constatación de que la ciencia del Derecho vive, a principios del siglo XXI, una época de crisis, de cambios estructurales, que afectan también a las relaciones entre Derecho y Moral. Una prueba de ello es que, muchas veces, ciudadanos legos en Derecho, o incluso juristas en ejercicio, se preguntan si es necesario seguir estudiando este tema. Algunos no alcanzan a comprender que puedan entrar en conflicto Derecho y Moral; otros desconfían del alto grado de abstracción con que se suelen exponer doctrinalmente las relaciones entre ambas y prefieren considerar al Derecho como un simple conjunto formal de normas de solución de conflictos, sin atender al significado moral de las mismas.
(...)
En segundo lugar, el autor estudia la irrupción de la Moral en el orden jurídico a través de tres vías: i) los principios generales del Derecho (principios informadores del ordenamiento jurídico, que son fuentes del Derecho), ii) la interpretación y aplicación de las normas (las virtudes morales prohíben la arbitrariedad en la esfera judicial y promueven la equidad en la esfera extrajudicial); y iii) la libertad personal (la Moral social puede ser un límite a la libertad de pactos, como se recoge en el Código Civil).

A continuación, constata que la Moral refuerza con su autoridad la obligatoriedad de la ley. Así ocurre cuando se justifica que sólo las normas jurídicas justas deben ser obedecidas, o que el juez tiene un poder moderador y creador a la hora de aplicar la ley en virtud del cual puede aplicar criterios morales (p. ej. para corregir, en contratos, desequilibrios sobrevenidos) o que el Derecho acota la autonomía privada dentro de los límites de la Moral social, el orden público o la buena fe.
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Doral resalta que, pese a este cambio de perspectiva del debate ético, no se puede poner el fundamento de la Moral en el resultado, como hace el utilitarismo. Por el contrario, la Moral debe partir de la dignidad humana, de la que derivan una serie de derechos que el Derecho debe reconocer y respetar. De esta forma, si el Derecho y la Moral ponen límites no es tanto para restringir sino para adecuar el actuar humano a las exigencias de la propia naturaleza humana, es decir, a la Ley natural. Si no se hace esto, se corre peligro de tratar por igual a quienes son diferentes (personas y cosas), aplicando una lógica derivada de la fría ley del mercado, desconectada por completo de la verdad y de la responsabilidad derivada de la libertad.
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También destaca la importancia que está cobrando el término valor, y en especial los valores humanos para referirse de forma genérica a todos aquellos criterios normativos que hacen referencia, directa o indirectamente, a la Moral, como la igualdad. En cualquier caso, el autor resalta que estos valores tienen su fundamento y su fuerza en la dignidad humana, que exige imperativamente unos comportamientos, sin que quepa ningún tipo de relativismo.
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De acuerdo con esta concepción, el Derecho y la Moral son órdenes distintos. El Derecho regula la vida en sociedad para que sea posible y sólo castiga las acciones más graves contra la convivencia social. Sin embargo, la Moral es más exigente, pues busca el perfeccionamiento de la persona, lo bueno (el bien), y castiga moralmente todo acto malo (el mal), que se aparte de este camino. En consecuencia, no todo lo sancionado por la Moral será sancionado por el Derecho, pero todo lo que castigue el Derecho será moralmente reprobable. De lo contrario, el Derecho estaría desconociendo la dignidad humana, sería injusto y no se debería obedecer, pues no sería verdadero Derecho y, al no serlo, no obligaría en conciencia.
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b) Las concepciones que defienden que la Moral, si existe, debe centrarse en valorar las consecuencias de la acción, sin valorar la bondad de la acción en sí. Este planteamiento es típico de posturas utilitaristas, que tuvieron su origen en el siglo XIX inglés y que están bastante arraigadas en nuestra sociedad. Doral reconoce que la sociedad en general, y el Derecho en particular, han cambiado su enfoque hacia la fase final de aplicación y a los efectos de los actos; pero la Moral y el Derecho deben seguir partiendo de la naturaleza humana. De esta forma, se debe buscar la eficacia de las normas o de los actos, pero siempre que repercutan en el bien común, por ejemplo, protegiendo a la parte más débil.