Adam Smith- LA RIQUEZA DE LAS NACIONES.

La División del Trabajo. En un comienzo solo puede verse a los obreros de cada ramo de la producción. En las grandes fábricas, pueden sectorizarse las tareas más fácilmente por la cantidad de actividades, pero la división del trabajo sigue siendo difícil de apreciar.

Extracto del documento

Qué motiva la división del trabajo.
Esta división no es producto de la mente humana, sino una consecuencia progresiva y lenta de la inclinación de la naturaleza del hombre a permutar y negociar algo por otra cosa.
Durante su vida, el hombre necesita continuamente ayuda y auxilio de los otros, mientras que, en pocas circunstancias, le alcanza con solo conseguir la amistad de otro.
Debe ofrecer lo que el otro precisa, dándole ventajas a cambio. Así se obtienen los bienes que necesitamos.
Con la caridad sola, no alcanzaría a cubrir todas las necesidades, y como lo mismo les sucede a los otros, se da el canje o la compra. Esa misma propensión es la que consideramos como la causa originaria de la división del trabajo.
Como uno no puede hacerlo todo, cada individuo logra una especialización que le permite, a su vez, obtener lo que otros puedan hacer.
Así se satisfacen las propias necesidades y luego se cambian productos con otros que llegan a su mismo estadio.